Calidad documentada. Procesos que funcionan.
Certificación que se mantiene.
Para empresas que quieren certificarse por primera vez o que tienen una ISO 9001 que nadie gestiona y se renueva por inercia. La diferencia entre certificarse y mejorar es la diferencia entre un papel y un sistema.
a certificación
en su totalidad
“Nos exigen la ISO 9001 para poder licitar”
El certificado es un requisito de entrada en licitaciones públicas y contratos con grandes corporaciones. Sin él, quedas directamente fuera del proceso, independientemente de la calidad real de tu trabajo.
“Tenemos la ISO pero nadie sabe para qué sirve”
El certificado está en la web y en el papel corporativo, pero el sistema de gestión no lo conoce nadie del equipo. La auditoría de renovación siempre es una carrera contra el tiempo llena de estrés.
“Los procesos están en la cabeza, no documentados”
Sin procedimientos escritos, la empresa depende de personas específicas para ejecutar bien. La ISO 9001 obliga a documentar — y eso tiene valor más allá del certificado: hace el negocio menos frágil.
“La ISO 9001 no es un trámite burocrático. Es la formalización del nivel de exigencia que ya deberías tener con tus propios procesos.”
Diseñamos e implantamos el Sistema de Gestión de Calidad adaptado a tu empresa — no una copia de un manual genérico — y te acompañamos hasta la certificación con auditoría de organismo acreditado.
Entregables del proyecto
- Diagnóstico de situación inicial frente a los requisitos de la norma
- Diseño del SGC adaptado a la estructura y procesos reales de la empresa
- Manual de calidad, procedimientos y registros necesarios
- Formación al equipo y al responsable de calidad interno
- Auditoría interna previa a la certificación
- Acompañamiento durante la auditoría de certificación
- Soporte post-certificación para el primer ciclo de mantenimiento
Diagnóstico previo sin trampa
Antes de diseñar el sistema, evaluamos cuánto de lo que la norma exige ya lo tienes implantado aunque no documentado. La certificación parte de lo que ya haces bien, no de cero. Eso reduce tiempo y coste del proyecto.
Documentación útil, no burocracia
Los procedimientos se escriben para que el equipo los use, no para que los auditores los vean. La diferencia está en cómo se redactan y en si reflejan la realidad operativa de las personas que los ejecutan.
Autonomía para el responsable interno
El objetivo no es que Vigentia gestione tu ISO 9001. Es que tengas un responsable de calidad interno capaz de mantener el sistema sin ayuda externa después de la certificación. Esa es la prueba de que el proyecto fue bien.
Diagnóstico
Evaluación frente a los 10 capítulos de la norma, análisis del contexto organizacional, determinación del alcance del SGC y plan de trabajo.
Diseño del SGC
Manual de calidad, mapa de procesos, procedimientos, fichas de registro, política de calidad y objetivos de calidad medibles.
Implantación
Implementación con el equipo, formación interna, auditoría interna previa, revisión por la dirección y cierre de no conformidades detectadas.
Certificación
Auditoría de certificación con organismo acreditado. Vigentia acompaña durante el proceso y gestiona la respuesta a cualquier hallazgo.
Mantenimiento
Soporte para el primer ciclo de mantenimiento: auditorías de seguimiento, actualización de documentación y preparación para la recertificación.
“Llevábamos años posponiéndolo porque pensábamos que sería un proyecto enorme de documentación que nadie iba a mantener. Vigentia empezó por entender cómo trabajamos realmente y construyó el sistema sobre eso. La auditoría fue sin sorpresas. El sistema lleva dos años sin ayuda externa.”
Tu empresa puede estar certificada
en ISO 9001 en menos de 6 meses.
Empieza con un diagnóstico inicial gratuito. En 2 horas evaluamos tu situación frente a la norma y te decimos cuánto tiempo y esfuerzo requiere la certificación en tu caso concreto.
Solicitar diagnóstico ISO 9001 gratuito