Tu proyecto se está hundiendo.
Hay tiempo de salvarlo.
Para directivos que tienen un proyecto crítico con meses de retraso, presupuesto agotado o equipo quemado. El momento de intervenir es ahora, antes de que la situación pase de difícil a irreversible.
de situación
entregados
estabilización
“Las fechas siguen moviéndose a la derecha, siempre”
Cada reunión de seguimiento trae una nueva fecha de entrega. El equipo ya no cree en los plazos. Los stakeholders han dejado de preguntar cuándo termina porque saben que la respuesta cambiará.
“El presupuesto se ha comido el margen y sigue creciendo”
Los costes adicionales se aprueban uno a uno porque nadie quiere firmar el informe que diga que el proyecto está fuera de control. El sangrado es lento pero constante.
“El equipo está quemado y nadie quiere asumir la responsabilidad”
El proyecto se ha convertido en un campo de batalla de culpas. La productividad cae, la rotación sube y el caos se acelera. La dirección evita el tema porque no sabe cómo abordarlo.
“Un proyecto en crisis no se arregla con más reuniones. Se arregla con un diagnóstico honesto y un plan de acción ejecutado sin complacencia.”
Entramos, evaluamos la situación sin filtros, identificamos las causas reales del problema — no los síntomas — y ejecutamos el plan de recuperación con el equipo que ya tienes. Sin reemplazos masivos, sin empezar de cero.
Servicio de respuesta rápida: si tu proyecto está en situación crítica, podemos iniciar el diagnóstico en menos de 48 horas desde el primer contacto. Cada semana de retraso en actuar amplía el coste de recuperación.
Entregables del proceso de rescate
- Diagnóstico de situación completo en 72 horas
- Identificación de causas raíz (no solo síntomas superficiales)
- Plan de estabilización inmediata con quick wins en las primeras 2 semanas
- Rebaseline realista de alcance, plazo y coste
- Gestión de la comunicación con stakeholders durante la crisis
- Dirección activa del plan de recuperación con reporting semanal
- Informe postmortem y lecciones aprendidas documentadas
Diagnóstico sin complacencia
No llegamos a dar la razón a nadie. Identificamos las causas reales: mala definición de alcance, falta de recursos, decisiones tardías, problemas técnicos o de gestión. La verdad es incómoda pero es el único punto de partida válido para recuperar el proyecto.
Estabilización antes de recuperación
Las primeras dos semanas se centran en parar la hemorragia: congelar el alcance, reestablecer la comunicación honesta con los stakeholders y recuperar la confianza del equipo. No se puede avanzar mientras el proyecto sigue sangrando.
Recuperación sin empezar de cero
Aprovechamos todo lo que ya está hecho. El objetivo no es tirar y reconstruir, sino redirigir con la menor disrupción posible al negocio. Reconstruir desde cero es la opción más cara y más lenta en casi todos los casos.
Diagnóstico
Entrevistas con el equipo y stakeholders, revisión documental completa, identificación de causas raíz con gravedad y urgencia de cada una.
Estabilización
Congelación del alcance, rebaseline de plazos y coste, plan de comunicación con stakeholders, primeros quick wins visibles que recuperan la confianza.
Recuperación
Ejecución activa del plan con dirección Vigentia, reporting semanal a dirección, ajustes iterativos según la respuesta real del equipo y el proyecto.
Cierre y lecciones
Informe postmortem sin filtros, lecciones aprendidas documentadas y recomendaciones concretas para que el siguiente proyecto no repita el mismo patrón.
“El proyecto llevaba 7 meses de retraso y habíamos perdido la confianza del cliente. Vigentia hizo un diagnóstico en 3 días que nadie en el equipo quería hacer porque señalaba problemas de decisión en la dirección. Fue duro de leer, pero era necesario. En 6 semanas el proyecto volvía a tener tracción real.”
Cada semana sin actuar
amplía el coste de recuperación.
El diagnóstico inicial tarda 72 horas. Cuéntanos el estado del proyecto y te decimos con honestidad si tiene solución y qué implica ejecutarla.
Solicitar diagnóstico de urgencia